|
Ante la opción de alquiler o venta debemos concretar nuestra situación patrimonial y nuestros objetivos. Respóndete a estas preguntas: ¿necesitas el dinero de la venta? ¿Deseas realizar una nueva inversión? ¿Quieres conservar la vivienda para futuros usos?,... Además, sopesa también la situación del mercado y del sistema fiscal.
Son diversos los pros y los contras de ambas opciones. Vamos a mostrártelas a continuación para intentar ayudarte a tomar la decisión.
Las ventajas del alquiler son diversas: la propiedad sigue formando parte de nuestro patrimonio, el dinero del alquiler paga casi la totalidad de los gastos que éste genera, la opción de vender siempre está disponible,… pero también tiene contras y riesgos:
Hablamos de los posibles impagos de los inquilinos, el cuidado y el uso que éstos le den a la casa, los gastos de la comunidad siguen repercutiendo en el arrendador al igual que posibles reformas o derramas en el edificio, las cuotas del alquiler deben ser declaradas y, por tanto, pagar impuestos por ellas,…

Pasemos ahora a la opción de venta. Algunas de sus ventajas son, por ejemplo, que el vender nos da una liquidez inmediata, que con ese dinero que sacamos podemos invertir en otro bien o en otro valor, que nos liberamos de todas las responsabilidades de las que hablábamos anteriormente en los inconvenientes de alquilar,…
Los contras de vender también existen: lo primero es que es una gestión más complicada que la de alquilar (papeleos, consultas, gestiones, etc.). Además, el capital que ganamos al vender, si no se reinvierte pronto, acarrea unos impuestos elevados. Y también encontramos gastos como son la plusvalía o los gastos de cancelación de hipoteca (en caso de haberla).
Ya conoces los pros y los contras. Ahora sólo es cuestión de estudiar tu situación personal y financiera, y decidir qué opción te resulta más satisfactoria. |